RELACIÓN ENTRE MONARQUÍA DE LOS BORBONES Y EL FRANQUISMO

Juan Carlos Borbón y Francisco Franco, 1973.

RELACIÓN ENTRE MONARQUÍA DE LOS BORBONES Y EL FRANQUISMO. ¿CÓMO HEMOS LLEGADO A ESTA SITUACIÓN?

Sara Hidalgo García  – Univ. País Vasco

Buenas tardes. Mi nombre es Sara Hidalgo, estoy realizando mi tesis doctoral en la Universidad del País Vasco, sobre el movimiento obrero en esta región.

Lo primero de todo, quiero agradecer a la organización de este evento por invitarme a dar esta charla. Voy a hablarles sobre la relación entre la monarquía española y la dictadura de Franco. Quiero dejar apuntado que no voy a hablar sobre la represión ocurrida en este periodo, aunque quiero dejar constancia de ella ahora.

Voy a comenzar con el tiempo de la Guerra Civil, 1936-1939. En este momento el llamado Frente Nacional dio un golpe de estado contra el gobierno legítimo de la República. Esta se había proclamado el 14 de abril de 1931, y a consecuencia de esta proclamación la familia real se había tenido que exiliar, con el Rey Alfonso XIII y su hijo Don Juan. Las conexiones entre la dictadura y la monarquía comienzan en este punto, cuando Don Juan, el heredero de la Monarquía española, quiso enrolarse en el frente Nacional durante la Guerra Civil. Franco no se lo permitió.

Durante la II Guerra Mundial las relaciones entre Don Juan y Franco se enfrían. Entonces los monárquicos comienzan sus relaciones con el Partido Socialista en el exilio. El 19 de marzo de 1945 Don Juan hace público el Manifiesto de Lausana en el cual manifiesta su oposición al régimen de Franco y propone para España una monarquía constitucional. Don Juan había visto qué es lo que había pasado con los regímenes nazi y fascista en Alemania e Italia respectivamente. Pero Franco no hace caso de ese manifiesto.

EN 1947 es aprobada la “Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado” (una de las ocho “leyes fundamentales del régimen). De acuerdo con la misma, España se convierte en un reino, pero sin rey, y ostentando Franco la jefatura del Estado. También permitía a Franco nombrar su sucesor cuando le conviniera, aunque éste tendría que ser aprobado por las Cortes.

Cuando esta ley fue aprobada Don Juan hizo un segundo Manifiesto de oposición a la misma, el de Estoril, el 7 de Abril de 1947. En el mismo Don Juan reivindicaba su puesto como heredero legítimo de la Casa de Borbón, y rechazaba la alteración de la sucesión en la monarquía, es decir, la idea de que sería Franco quien designara heredero sin considerar la sucesión natural.

Con estos dos manifiestos la casa Borbón estaba rompiendo ideológicamente con el franquismo, al tiempo que se reclamaba el trono para esta familia. Ninguno de los manifiestos en cambio tendrá impacto en desestabilizar el régimen. Es más, debido a la presión internacional y a algunas acciones de oposición internas, las fuerzas de apoyo al régimen refuerzan su apoyo.

1949 será un año clave para el franquismo. Su apoyo interno es muy fuerte, y su furibundo anticomunismo le lleva a ser considerado por los Aliados, especialmente Estados Unidos, en el contexto en que comienza la Guerra Fría y la URSS se ha extendido por parte de Europa. La opción monárquica por tanto queda cada vez más aislada, y algunos monárquicos comienzan a considerar que dado que no pueden luchar contra Franco, quizás sería bueno aliarse con él.

En agosto de 1948 tiene lugar un importante evento, la entrevista de Don Juan con Franco en el buque Azor, en San Sebastián. En esta reunión se acordó que Juan Carlos, hijo de Don Juan, vendría a ser educado a España, en los principios del régimen. En este momento, las relaciones con otras opciones políticas, como habían sido los socialistas, se rompen. En noviembre de 1948 el príncipe Juan Carlos llega a España para ser educado.

En 1951 Franco sugiere a Don Juan que renuncie a sus derechos al trono en favor de su hijo. Esta sugerencia Don Juan no la acepta, y de hecho rompe las relaciones entre ambos personajes, aunque no se obliga a Juan Carlos a salir de España.

Entre 1953 y 1955 algunos importantes eventos tienen lugar para Franco y su régimen. En 1953 se firma el Concordato con la Santa Sede, lo cual supone un espaldarazo de legitimidad importante. Además, en 1955 España es aceptada en las Naciones Unidas, con lo que el régimen queda internacionalmente consolidado, y la oposición apenas puede hacer nada, incluidos aquellos que querían la restauración borbónica. Pero por otra parte, este año Juan Carlos jura la bandera franquista y jura lealtad al régimen, con lo que su posición dentro del mismo mejora mucho.

Llegado a este punto, he de señalar que dentro del régimen franquista había diversas facciones, las llamadas “familias políticas”. Estas eran los Fascistas (Falange), los monárquicos carlistas (herederos de las Guerras Carlistas del siglo XIX), los militares y la Iglesia.

EN 1957 una de esas “familias”, los carlistas, se reúnen con Don Juan y le ofrecen reconocerle como legítimo heredero de los Borbones, si Don Juan acepta los principios ideológicos del carlismo. Este acepta, y un año más tarde acude al Santuario de Lourdes (Francia) y da un mitin para los carlistas allí congregados, reconociendo el tradicionalismo, el catolicismo y la monarquía representativa y social. Esto supone que una facción del régimen reconoce a Don Juan en vez de a Juan Carlos.

En 1962 ocurre otro importante evento para los Borbones, Juan Carlos se casa con Sofía de Grecia. En un principio la situación del matrimonio no está muy definida, no saben si vivirán en España, pero finalmente se instalan en el Palacio de la Zarzuela en Madrid.

Este año 1962 a nivel internacional se realiza la conferencia de Munich. En ella, la mayoría de fuerzas opositoras al régimen franquista toman parte, incluidos los monárquicos y sin los comunistas. En Munich se reactivan los contactos entre monárquicos y socialistas, algo muy importante para la posterior transición en los años 70. De hecho el líder socialista Rodolfo Llopis dirá que aunque el socialismo tiene un compromiso con la República, si la monarquía se compromete a traer la democracia, ellos la apoyarán.

En 1966 Franco establece las llamada “Ley Orgánica del Estado”, (quería con ello establecer la “democracia orgánica”), que no es democracia, pero que supone un “lavado de imagen” para

el régimen y le reporta mayor reconocimiento internacional. Esta Ley abre la posibilidad a Juan Carlos de convertirse en rey, algo que está más cerca en 1969 cuando es nombrado por Franco su heredero. Además, en estos años 60 hemos de tener en cuenta los grandes cambios sociales que se están produciendo en España, fruto del desarrollo económico de algunas de sus regiones (el llamado desarrollismo), la “apertura” al exterior que supone el turismo, o los cambios generacionales, con una numerosa generación de jóvenes que no han conocido la Guerra Civil.

En 1968 tiene lugar un importante evento para la Familia Real. Juan Carlos tiene un heredero varón, el Felipe, por lo que parece que la sucesión está asegurada. El bautizo del niño tiene una gran trascendencia política: la última reina, Victoria Eugenia, regresa del exilio, al igual que Don Juan. Los monárquicos les darán la bienvenida, no así Franco, que no va a recibirle.

En 1969 el régimen entra en una fase decisiva. El nuevo gobierno de los tecnócratas, con Rodó y Carrero Blanco al frente, apoyan a Juan Carlos, lo cual supone nuevas tensiones entre éste y su padre, Don Juan. Don Juan representa la legitimidad dinástica, por ser el heredero directo de Alfonso XIII, pero Juan Carlos representa casi la única posibilidad de restaurar a los borbones en el trono de España. De hecho Don Juan hasta el último momento defendió su legitimidad, aunque cuando vio que el Ejército apoyaba a su hijo se dio cuenta de que su causa estaba perdida. El 21 de Julio de este año, Franco, haciendo uso de la “Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado” hace a Juan Carlos su heredero y éste jura el movimiento. De hecho Juan Carlos durante los tiempos de enfermedad del dictador ostentó la jefatura del estado franquista, y tomó parte activa en actos del régimen, dejando constancia en numerosos documentos gráficos. Esto ha sido usado por muchos republicanos para criticar el rol del actual Rey en este periodo.

En 1971 ocurre un suceso que muestra que Franco no tiene una total confianza todavía en Juan Carlos. La nieta del dictador, Carmen Martínez-Bordiu se casa con Alfonso de Borbón, primo de Juan Carlos e hijo del que tenía que haber sido heredero de Alfonso XIII. Se quiere crear una dinastía Franco-Borbónica, aunque finalmente no da resultado, pero muestra las suspicacias del dictador hasta el último momento.

El 20 de noviembre de 1975 Franco muere. Entramos en el periodo de la transición y de restauración de la monarquía. El día 22 de ese mes Juan Carlos se convierte en rey de la España franquista. Él mismo reconocerá que fue gracias al apoyo del Ejército que pudo ocurrir esto. Se comienzan a hacer una serie de reformas y llama a formar gobierno a Adolfo Suárez, un antiguo líder del Movimiento Nacional, que luego fundará la UCD, partido de centro durante la democracia.

En junio de 1977 España tiene sus primeras elecciones democráticas desde 1936. En 1978 la nueva constitución es aprobada, y en la misma se establece que Juan Carlos es el Rey de España. La constitución será refrendada por las Cortes democráticas, lo cual según algunos supone que la monarquía ha tenido su propio referéndum, algo no legítimo según otros. Además, hay que tener en cuenta que en algunas regiones del país la Constitución tiene fuertísimos detractores, como es en el País Vasco.

Rol de los partidos democráticos de oposición al régimen franquista: PSOE, PCE.

El rol que jugaron los partidos democráticos que estaban haciendo la oposición al régimen franquista fue fundamental para la pervivencia de la monarquía.

Partido Socialista. Era uno de los partidos de la oposición al régimen más importantes. Durante la dictadura ya había tenido algunos contactos con grupos monárquicos. En el importante Congreso de Suresnnes en 1974 comienza el cambio ideológico del partido. Este cambio fue liderado sobre todo por Felipe González y otros jóvenes socialistas que hacían oposición desde el interior. Estos jóvenes representan una nueva generación que no ha vivido la Guerra Civil. En las primeras elecciones democráticas el partido socialista se convirtió en una importante fuerza política en España. Pero el partido fue llevando a cabo una serie de cambios ideológicos muy sensibles, entre los que estaban el no pedir la vuelta al último régimen democrático, es decir la República. Con esto es estaba ignorando la tradición republicana del partido, algo considerado por muchos militantes una traición a sus ideas. De hecho, en 1979 el partido Socialista renuncia a las tesis marxistas y a la propia reivindicación de la república de manera oficial, dando su apoyo de este modo a la Monarquía representada por Juan Carlos. La hegemonía que consigue este partido en el panorama político español desde 1982 hasta 1996 será clave para la sustentación del régimen monárquico.

Partido Comunista. Es el otro partido de izquierdas de masas durante la transición. Es legalizado en abril de 1977 concurriendo a las elecciones ese mismo año. Su programa lo lidera el líder comunista Santiago Carrillo. A diferencia del Partido Socialista, cuya nueva cúpula está compuesta por gente mayoritariamente de la oposición interior; en el caso del partido Comunista la nueva cúpula está compuesta de personas que vuelven del exilio. Este grupo había aceptado en los años 50 el llamado “eurocomunismo”, algo que la resistencia interior no había hecho, y por tanto va a haber gran debate interno cuando esta cúpula decida apoyar a la monarquía. Este apoyo también será un importante pilar para Juan Carlos, que ve cómo desde la izquierda tiene apuntalado su reinado.

Otro de los pilares del reinado va a ser la estabilidad parlamentaria derivada del sistema bipartidista. Este sistema bipartidista lo compone un turno entre el Partido Socialista y el Partido Popular, no teniendo otros partidos posibilidades de formar un gobierno debido al sistema de recuento de votos basado en la Ley D´Hont. Los pequeños partidos republicanos que pudiera haber antes de las elecciones han ido desapareciendo del espectro político, o por lo menos no tienen representación en las Cortes.

La Constitución de 1978 refrenda a Juan Carlos Rey de España. Esta constitución fue sometida a Referéndum, siendo aprobada por alrededor de un 80% de los votantes. Los detractores de hacer un referéndum específico para la pervivencia de la Monarquía usan este referéndum para señalar que la Monarquía fue refrendada democráticamente por la ciudadanía. Los que defienden el referéndum señalan que fue la Constitución en su totalidad la que fue aprobada, y no la monarquía de manera específica.

El intento de golpe de estado del 23 de Febrero de 1981 fue uno de los momentos claves de consolidación del Rey, que ha quedado en parte de la memoria colectiva de la transición como el momento de mayor apoyo a la democracia que ha tenido la Casa Real. Ese día un grupo de militares secuestraron las Cortes dando un golpe de estado. El Rey tardó 8 horas en anunciar su condena al golpe, algo visto por algunos como un síntoma de que Juan Carlos no apoyaba de manera tan clara la democracia (recientes informaciones desclasificadas aparecidas en un diario alemán señalan que el Rey comentó al entonces embajador alemán en España que sentía “gran comprensión, cuando no empatía” por los golpistas. Diario El Correo 12-3-2012). Finalmente el Rey, haciendo uso de su autoridad como Jefe de los Ejércitos, condena el golpe.

Los debates actuales sobre la monarquía son cada vez más agudos, algo impensable hace tan solo 10 años. Una explicación de este cambio la sitúo en el relevo generacional que se ha producido. La narrativa oficial de la transición española, que en general fue válida para las generaciones que la vivieron, no es válida para los hijos de éstas, es decir, para la actual juventud española. Además, esta juventud ha podido oír de sus abuelos el relato sobre la guerra civil, algo que los hijos de aquellos protagonistas no escucharon dado el tabú que existía entonces. La Ley de Memoria Histórica aprobada por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero no ha hecho más que reavivar y dinamizar este debate. Muchos son los jóvenes que actualmente buscan respuestas, que cuestionan la narrativa de la transición, y que ponen en duda el papel de la monarquía en la misma.

Finalmente, quiero señalar algunos de las últimas acciones de la Casa Real que contribuyen a su propio desprestigio. EL caso Urdangarín es uno de los casos de corrupción más importantes de los últimos años, y el primero en el que se imputa a un miembro de la Familia Real (como esposo de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín es miembro de la Familia Real). En la gestión de este caso ha habido una serie de acciones que han mostrado a la sociedad española que la supuesta igualdad jurídica no existe, ya que la Infanta Cristina, supuesta dueña de la mitad de todos los bienes de su marido, no va a ser imputada ni sentada en el banquillo de los acusados, a pesar de que parece que hay pruebas que demuestran su conocimiento del robo de dinero público.

La última cacería del Rey en Botswana esta primavera no ha hecho más que avivar la oposición de la población a la Casa Real. En un clima de aguda crisis económica el Rey ha estado de cacería, algo que ha indignado profundamente a una población que sufre a diario recortes en su estado del bienestar.

En resumen, el actual rey de España fue una persona que desde los años 40 estuvo dentro del aparato del régimen franquista, apoyando implícitamente al dictador. La monarquía no es un elemento que aparece durante la transición para liderar el cambio a la democracia, sino que hunde sus raíces casi en los primeros tiempos del franquismo. Por otra parte, también es cierto que las leyes actuales avalan la legitimidad de los Borbones, refrendados por el Parlamento democrático. Los partidos del bipartidismo, Partido Socialista y Partido Popular, apoyan casi sin fisuras a Juan Carlos, y es previsible que apoyarán también la sucesión dinásticas. Ahora bien, la población española cada vez pone más en cuestión el relato de la transición y el papel jugado por Juan Carlos en la misma, lo cual nos hace suponer que el cuestionamiento de este régimen sea cada vez más fuerte.

 

http://tribunaretorno.blogspot.com.es/

 

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2 pensamientos en “RELACIÓN ENTRE MONARQUÍA DE LOS BORBONES Y EL FRANQUISMO

  1. De hecho, el actual rey de España es descendiente directo de la dinastía familiar que gobierna España desde 1700 y también directo descendiente del hijo consanguineo menor de
    Felipe V con su segunda pareja; además, la actual dinastía familiar de Borbones encabezada por el rey Juan Carlos, tiene un pasado oscuro por secuestrar gente negra de África para ser vendida como esclavos en América en el siglo XVIII. Por lo tanto España no es un Estado de derecho.

  2. Me pregunto si el pueblo español está lo suficientemente preparado para dejar atrás los tiempos de monarquías, siento en parte de él, una melancolía de cuando España era grande, espero las nuevas generaciones impulsen el cambio.

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