“Claves para un Pacto de Izquierdas en España”

Pacto de Izquierdas - La Marea

De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Joan Baldoví, Joan Tardá, Chesus Yuste, Jose Luis Centella, Uxue Barcos, Laia Ortiz y Sabino Cuadra. / FERNANDO SÁNCHEZ

LA IZQUIERDA EN BUSCA DEL GRAN PACTO POLÍTICO Y SOCIAL

Los partidos progresistas comienzan sus negociaciones para tratar de cerrar alianzas de cara a las elecciones de 2014 y 2015, claves para definir el modelo de sociedad del futuro.

Daniel Ayllón, periodista.

Madrid, Julio 2013

www.lamarea.com

15 de enero de 1936. Tras el bienio negro conservador que desmanteló la construcción de escuelas, las libertades y los derechos adquiridos bajo el gobierno de Manuel Azaña, el Frente Popular gana las elecciones, espoleado por una gran agitación social. Indalecio Prieto (PSOE) Y el propio Azaña (Izquierda Republicana) fueron quienes pusieron los cimientos del bloque de izquierdas, al que se unieron nacionalistas catalanes, republicanos, socialistas, marxistas y anarquistas, en torno a tres objetivos básicos: amnistía para presos por delitos “políticos y sociales”, recuperación de la legislación reformista del primer bienio -con proyectos como la reforma agraria- y la reanudación de los procesos de autonomía de las regiones.

El bloque de izquierdas superó a la derecha (263 diputados, frente a 156) y retomó una senda de políticas sociales que sólo se vio truncada, cinco meses después, por el golpe de Estado de Franco.

Casi 80 años después, la izquierda española se mira hoy en el espejo de aquel proceso y en los que se han desarrollado enlas últimas décadas en Europa (Syriza griega, Die Linke alemán, Bloca de Esquerda portugués, Front de gauche francés, El Olivo italiano … ) para hacer frente a “un gobierno de derechas que también está violentando la Constitución, esquilmando los derechos sociales y políticos”, apunta el historiador Isabelo Herrero. Entre el contexto de 1936 y el actual, el escritor señala una gran diferencia: “Entonces no había instituciones europeas, ni externas de otro tipo, que marcasen las políticas”. El enemigo estaba dentro del país.

La radiografía de la izquierda española también ha cambiado. Hace un siglo, por ejemplo, los anarcosindicalistas de la CNT tenían un millón de afiliados. Además, los sindicatos mayoritarios actuales y el PSOE han perdido el hegemónico respaldo social del que gozaban.

En España, el 32% de la población se declara de izquierdas o centro-izquierda, según la encuesta de autoubicación ideológica que publicó en mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), frente al 11,2% de derechas o centro-derecha. Sin embargo, la izquierda no logra desbancar a sus rivales políticos merced, en parte, a la abstención. Según el barómetro del CIS de intención directa de voto de abril (reflejo de las respuestas en bruto de los encuestados, sin interpretación), la abstención declarada alcanza el 22,7%, el nivel más alto desde el inicio de la serie, en 1996. Si fuese un partido político, ya superaría, incluso, a PP y PSOE.

El Frente Popular con el que parte de la izquierda sueña para las elecciones de los dos próximos años (europeas de 2014, y municipales, autonómicas y generales de 2015) se enfrenta además a varios retos.

Sobre el papel, los partidos apuntan objetivos comunes: proceso constituyente, paro juvenil, pobreza, corrupción, Casa Real, redistribución de la riqueza, evasión fiscal, pensiones, desahucios, Sanidad y Educación pública, laicismo institucional… Pero algunas formaciones se han borrado de antemano de las negociaciones para crear un proyecto común. Al menos, a corto plazo. Las dos grandes fuerzas progresistas que, junto a IU, han tenido más representación parlamentaria en las últimas décadas -PSOE y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)- están hoy alejadas de esta posible coalición, por motivos distintos.

El PSOE, tras su abrazo a las instrucciones de la Troika (FMI, Comisión Europea y Banco Central Europeo) y el posterior reconocimiento de sus errores, promete que en otoño hará un cambio de rumbo para reencontrarse con sus raíces de izquierdas. Pero descarta, tajante, llegar a formar parte de una Syriza española: “No estamos en esta batalla”. ERC, al igual que otros nacionalistas como BNG o Amaiur, se centra en la clave identitaria.

El único grupo nacionalista que ha manifestado su predisposición a participar en el bloque es del histórico fundador del BNG y actual líder de Anova, Xosé Manuel Beiras. En las pasadas elecciones gallegas defendió  sin abandonar la cuestión identitaria- que había que priorizar una “alianza de izquierdas” contra las políticas neoliberales. De ese modo, forjó Alternativa Galega de Esquerda junto a Esquerda Unida, el brazo gallego de ID, Equo Galicia y Espazo Ecosocialista Galego. La Syrizagallega, la primera alianza de esta legislatura, logró nueve escaños y es la tercera fuerza parlamentaria.

EL PACTO EN CATALUÑA

Uno de los procesos más activos es el catalán, que también busca incorporar a los movimientos sociales, aunque todavía se encuentra en una fase inicial. El coordinador general de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA) y diputado en el Congreso, Joan Josep Nuet, es la punta de lanza de la iniciativa a nivel político.

El proyecto surgió en verano del año pasado en la asamblea de EUiA y, desde entonces, Nuet ha tenido encuentros con decenas de partidos, movimientos sociales, entidades y organizaciones de la sociedad civil. Sectores críticos del PSC, como la corriente Avancem, integrantes de ERC descontentos con la dirección del partido, así como ICV o la CUP son algunos de los actores políticos susceptibles de sumarse a esta iniciativa, en torno a la que también orbitan formaciones como Revolta Global, En Lluita o sectores del 15-M como los Iaioflautas. A pesar de haber avanzado en las conversaciones, la situación no está lo suficientemente madura como para celebrar ya una asamblea conjunta que dé inicio a una unión de facto, explican fuentes de EUiA .

El economista y presidente de la ONG Justícia i Pau, Arcadi Oliveres, y la monja benedictina de Montserrat y médica Teresa Forcades, conocida por su crítica a la actuación de las empresas farmacéuticas, promueven desde hace meses un “proceso constituyente” que se centra en sumar apoyo ciudadano para crear un movimiento desde lasbases. El 19 de junio contaban con 39. 270 adhesiones, y sus encuentros en ciudades de Cataluña se han hecho populares por la gran asistencia de público.

Su objetivo es “iniciar un proceso en el que los ciudadanos de Cataluña puedan decidir qué modelo de Estado y de país desean”. Entre las medidas que defienden está la expropiación de la banca privada para crear una banca pública y ética, la reducción de la jornada laboral y el reparto del trabajo, la moratoria de los desahucios y la dación en pago retroactiva, el impulso de la democracia participativa y la reconversión ecológica de la economía, socializando sectores estratégicos.

Para el investigador en Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia Diego González, la convergencia de los partidos de izquierdas requiere no sólo de unas “cúpulas comprometidas”, sino también de “una ciudadanía que les empuje desde abajo, tal y como están haciendo Forcades y Oliveres”.

La Candidatura d’Unitat Popular (CUP) ya tiene en sí misma un modo de funcionar asambleario, enraizado al territorio y construido desde la base. Joan Teran, miembro del secretariado nacional de la CUP, explica que la formación de la izquierda independentista valora “muy positivamente” el proceso constituyente impulsado por Oliveres y Forcades. “La mayoría de puntos del manifiesto va en nuestra misma línea”, afirma. Respecto a la propuesta de EUiA, asegura que la formación ya les ha expuesto su idea de “unir a todas las izquierdas que hay en Cataluña con voluntad transformadora, un proyecto que compartimos”. Sin embargo, el proyecto que encabeza EUiA despierta más recelos entre la CUP, sobre todo por el pasado reciente de la formación en el Tripartit y en la Conselleria de Interior, informa Brais Benítez.

EL PACTO ESTATAL

A escala estatal, la gran promotora de la posible Syriza española es IU, la hermana mayor de EUiA. El CIS destacó en su barómetro de abril de 2013 una intención directa de voto para la coalición de Cayo Lara del 7%, muy superior al 2,8% con el que tocó fondo en enero de 2008. Los pronósticos para PP y PSOE son del 12,5% y 13,7%, respectivamente. El papel del histórico 50,8% que refleja el CIS de indecisos y, sobre todo, abstencionistas y votantes en blanco será clave.

En su Consejo Político de mayo, IU aprobó que el programa del hipotético frente debería elaborarse de forma participativa: “El Bloque Social y Político no puede ser una estructura organizativa, ni mucho menos una plataforma electoral, se trata de aglutinar en la movilización y en las luchas a quienes apuestan por una salida social de la crisis, configurada de forma colectiva, un lugar de encuentro y coordinación”. “Las listas con los candidatos, por lo tanto, también deberían ser participativas”, defiende el secretario de Convergencia Política y Movimientos Sociales de IU, Enrique Santiago.

No obstante, el modo de elección de los candidatos se definirá en los próximos meses. De momento, m está en una fase de “conversaciones”. El Consejo Político de septiembre será clave para definir su posición. De puertas para adentro, hay un sector partidario de mantener la marca IU, no entrar en una Syriza y aprovechar que la formación sube como la espuma en las encuestas desde hace un año y medio.

MOVIMIENTOS SOCIALES

La relación entre los partidos y los movimientos sociales actuales poco tiene que ver con la de 1936, aunque hay paralelismos. Las mareas blancas de la Sanidad u organizaciones como Juventud Sin Futuro recuerdan a las agrupaciones de médicos profesionales o el sindicato de estudiantes que, en la II República, elaboraban sus propios carteles de apoyo al Frente Popular.

El portavoz de IU en el Congreso, José Luis Centella, insta hoy a incluir en el Bloque Social y Político a las mareas, Cumbre Social, Frente Cívico, 1S-M, 2S-S, PAH …

Entre estos colectivos candidatos a formar parte del bloque, hay un debate abierto con dos cuestiones claves: ¿Hay que dar un salto de las calles a otro tipo de política? Y, de ser así… ¿Las europeas de 2014 son un escenario demasiado prematuro?

Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), se ha convertido en una estrella mediática por la que todos los partidos suspiran de cara a las próximas citas electorales. Y yale han llovido ofertas. Pero, ¿debe Colau dar el paso a la política de partidos? Sin descartarlo, Centella cree que sería un “error” por parte de los partidos “andar por ahí buscando fichajes electorales”, al estilo de un “fichaje futbolístico”. Y pone como ejemplo el caso de la gran esperanza de futuro de IU, Alberto Garzón, que “se incorporó a IU de forma natural, está dando un resultado parlamentario excelente y se ha consagrado como diputado”. Centella alerta además del riesgo que hay de descapitalizar los movimientos sociales, si se produce un gran desembarco de sus coordinadores en los partidos.

Desde el Frente Cívico, Julio Anguita insiste en la misma idea: “No hay que buscar líderes, sino una base. Hay que prepararse para ese gran acto constituyente. Las estrategias son a medio plazo”. Centella, “sin intención de corregir a Lenin”, analiza el objetivo de la revolución en el s.XX: “Era tomar el poder y, desde ahí, hacer la revolución. En el s.XXI, es la construcción del poder popular … o del contrapoder, como en Bolivia o Ecuador. Las circunstancias son distintas. El proceso es ahora más largo y lento, pero también más sólido. En el s.XX, el objetivo era ganar elecciones para tener el gobierno. Y se olvidó de organizar a la gente, desde abajo”.

Tras la explosión del 15-M, los partidos progresistas se miran ahora en el espejo de los movimientos sociales. PSOE e IU han iniciado recientemente procesos de refundación y convergencia social, respectivamente. La coalición de Cayo Lara lo hizo en la X Asamblea Federal, en diciembre de 2012. En su discurso de celebración, tras ser reelegido coordinador federal con el respaldo del 84% de los votos, Lara pronunció una frase que causó revuelo en el anfiteatro del Hotel Auditorium de Madrid, repleto de militantes de toda España: “IU es la Syriza española, no hace falta irse a buscarla fuera!”. La frase tiene su explicación, justifica Centella, que la tilda de “recurso de oratoria”.

Tras una aplastante victoria del PSOE de Felipe González en 1982 y con la izquierda muy fragmentada, IU nació cuatro años después como una coalición movilizada en torno al No a la OTAN e impulsada por varios partidos, entre los que destacaba el PCE. Ya es, por lo tanto, un bloque por sí mismo.

ELECCIONES EUROPEAS 2014

IU da por supuesto que mantendrá la alianza con ICV y CHA (sus socios del grupo Izquierda Plural en el Congreso de los Diputados esta legislatura) para acudir juntos al as elecciones europeas de mayo de 2014. Además, parece bastante probable que los gallegos de Anova se sumen a la alianza, tras el resultado que ha dado su pacto con EU en Galicia. Sin embargo, Centella señala que las elecciones europeas no van a ser la cita fundamental: “Lo serán las generales, que es donde nos la vamos a jugar”. La cita continental será una “vara de medir”, asegura el también secretario general del PCE.

La coalición de Cayo Lara no va a echar el resto en busca de alianzas imposibles. Equo, por ejemplo, que a priori cumple los mínimos de una Syriza española, tiene perfilado acudir con el Partido Verde Europeo, del que forma parte desde mayo. De cara a las generales de 201S, “no descartamos nada. Cuando llegue el momento, decidirán las bases”, señala Juan López de Urralde, líder de Equo.

El desplome del voto bipartidista es clave para explicar el renacimiento de formaciones de izquierdas en el sur de Europa como ID, Syriza o Bloco de Esquerda, pero también el músculo que están ganando los partidos de ultraderecha en Europa del Este.

Cualquier esperanza de éxito para la izquierda pasa, en las citas de los próximos dos años, por lograr movilizar a sus votantes. Si se analiza la victoria del Frente Popular de 1936, llama la atención la histórica participación del 72%. Esto se consiguió gracias, entre otros factores, a que el anarcosindicalismo de la CNT “respetó la propuesta del bloque y renunció a su tradicional llamada a abstención”, recuerda el historiador Herrero. Además del compromiso ideológico, la amnistía que proponía el Frente Popular para presos “potíticos y sociales” era la única opción para miles de anarquistas y nacionalistas catalanes encerrados. La revolución de Asturias y la sublevación de la Generalitat de Catalunya de 1934 terminaron con más de 10.000 personas apresadas.

PSOE

¿Y el PSOE? tiene cabida en la Syriza española? Según Centella, “ahora no hay ningún margen para un acuerdo con el PSOE a nivel de Estado” porque tendrían que “hablar de modificar el artículo 135 [de la Constitución) o la ley electoral que el PSOE no quiso hacer cuando estaba en el gobierno”. A su juicio, el PSOE se está debatiendo entre “la presión de Felipe González, Joaquín Almunia y otros dirigentes que le plantean un pacto con el PP [en la línea del acuerdo que alcanzaron en junio para la UE), y los que están planteando otra vía”. y aviso a navegantes: “Con la segunda vía, tampoco hay posibilidades”.

Este desencuentro a nivel estatal no se produce a nivel autonómico, donde la dirección de IU da carta blanca a sus delegaciones para elegir socios. Así, en Andalucía y Asturias se posibilitaron gobiernos del PSOE, mientras que, en Extremadura, se bloqueó y brindó en bandeja la presidencia de la Junta al PP de Monago. La decisión de IU en Extremadura fue muy polémica y desempolvó los recuerdos de la supuesta pinza de los años 90.

En Grecia, en pleno derrumbamiento del partido hermano del PSOE, el PASOK, algunos miembros lo abandonaron para incorporarse a las filas de Syriza antes de que el ex presidente griego, George Papandreu, rubricase el memorándum que asumía las drásticas reformas económicas de la Troika. El portavoz socialista en la Comisión para la UE del Congreso de los Diputados, Juan Moscoso, descarta una deserción similar en España.

Además, “el PSOE no se plantea conformar una coalición de este tipo [Syriza) con IU porque somos un partido con vocación mayoritaria, un partido de gobierno”, asegura Moscoso. A las elecciones europeas, los socialistas acudirán junto a otras 30 formaciones socialdemócratas.

Pero no todos los militantes -ni votantes- del PSOE lo ven con los mismos ojos que su cúpula. Además del calambrazo que dio a Ferraz hace unos meses lasecretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas, Beatriz Talegón, algunas corrientes internas y organizaciones socialistas (Izquierda Socialista, Bases en Red, Construyendo la Izquierda, Líneas Rojas…) están tratando de empujar al partido hacia la izquierda, aunque con grandes dificultades.

Sin embargo, Moscoso reconoce puntos de encuentro con el Bloque Social y Político. Y pone un ejemplo: el pago de la deuda. “El PSOE está llevando a cabo un proceso de debate y renovación total de su discurso”, asegura, que tendrá sus “frutos” en la conferencia política de octubre. El encuentro, presentado como “un proceso de reforma en profundidad”, se articula sobre tres ejes: uno económico, otro político y otro dirigido a la modernización del PSOE. Moscoso concreta algunos puntos:

– Estamos planteando la reforma de la Constitución, modificar el modelo de Estado, la ley electoral, la distribución de poderes, introducir derechos nuevos, consolidar el modelo de bienestar … y profundizar en la separación Iglesia y Estado, hacia una laicidad clara.

Pero cuando gobernaron, no lo hicieron.

– Hubo elecciones que se afrontaron con otras prioridades. La Ley de Libertad Religiosa no se llegó a aprobar, pero en otros momentos se aprobaron otras cosas.

Aquella ley se hizo, pero se dejó en un cajón.

– Sí, se quedó en un cajón. Y perdimos las elecciones. Ha habido cosas que no se hicieron, pero la mayoría del partido cree que ahora hay que hacerlas.

¿Se cuestionará la monarquía?

– No. Creemos que hay que acabar con la primacía del varón en la sucesión, someter a la Corona a estrictos controles de transparencia y control presupuestario, legislar el papel de sus miembros porque no hay una ley orgánica que lo regule … Pero, aunque la cuestión republicana está en el corazón de los socialistas, creemos que hay otras prioridades.

¿Y un proceso constituyente?

– Bueno … nosotros estamos planteando una reforma de la Constitución a fondo.

ALEMANIA Y PORTUGAL

En Europa, se han creado varias coaliciones de izquierdas en las dos últimas décadas. Además de Syriza griega, destacan los alemanes de Die Linke o el Front de Gauche francés. Die Linke -“La Izquierda”, en alemán- se ha consolidado como principal fuerza a la izquierda de socialdemócratas (SPD) y verdes. Es fruto de la fusión en 2007 del PDS, heredero del partido comunista de la RDA, y la WASG, una formación creada sobre todo por socialdemócratas desilusionados con las reformas del Gobierno de Gerhard Schroder y liderado por ex ministro de Economía Oskar Lafontaine. Die Linke sigue siendo más fuerte en Alemania del Este, donde ha llegado a formar gobierno con el SPD en varios estados.

En Portugal se creó en 1999 otra coalición de referencia: el Bloco de Esquerda, como alternativa al Partido Comunista y que agrupa corrientes de izquierda, desde maoístas a trotskistas y disidentes del PCP.

Y, aunque más alejado en el tiempo y de perfil socialdemócrata, El Olivo italiano, encabezado por Romano Prodi, fue otra destacada coalición, creada en la Italia en los años 90 y que aglutinó a corrientes de centro e izquierda, laicos y de inspiración católica, y ecologistas.

En Grecia, Synaspismos fue la base sobre la que se articuló Syriza, hace diez años. Esta coalición, que ya es segunda fuerza política del país, tuvo un avance espectacular en las elecciones de 2012, cuando recibió el 26,9% de los votos, apenas 2,8 puntos menos que la ganadora, Nueva Democracia. Su poderosa emergencia es un referente hoy para la izquierda europea.

Hace tres años, su líder, Alexis Tsipras, paseaba como un desconocido más por las fiestas del Partido Comunista de España, a donde ha acudido en numerosas ocasiones. Hoy, viaja con guardaespaldas y un nutrido equipo de asesores y traductores. Y mueve masas. Todo un rock&roll star de la política.

A finales de mayo, IU organizó una visita de tres días del líder griego a Madrid. Las dos primeras jornadas las dedicó a dar conferencias y mantener encuentros bilaterales. A la organizadora del viaje le incomodó que Tsipras se reuniera el primer día con Alfredo Pérez Rubalcaba,pero respiró tranquila cuando escuchó la advertencia del griego al PSOE de “abandonar el dogma neoliberal”. Los socialdemócratas tienen que dar una respuesta:  ¿Van a contribuir y apoyar un gobierno de izquierdas o van a seguir en el camino apoyando a la derecha?”.

Antes de su marcha, Tsipras recordó la receta griega para unir a la izquierda: “Lo primero es la unidad, no entraren una guerra civil interna. Sabemos quiénes son los adversarios. Lo segundo, presentar un programa de poder,con cambios reales: no pedimos un voto de simpatía, sino para que el pueblo combata con nosotros. Y, por último,utilizar un nuevo vocabulario político con las nuevasgeneraciones, el que utilizan en el día a día”.

AMAIlJR, COMPROMÍS, GEROABAI, ERC…

La clave identitaria es la principal diferencia que existe entre los procesos de convergencia de las izquierdas en Grecia y España. “En Grecia no había destacadas formaciones nacionalistas de izquierdas [como ERC), lo que facilitó el acuerdo de Syriza”, explica Luis Ramiro, profesor de la Universidad de Murcia y autor del libro “Cambio y adaptación de la izquierda. La evolución del Partido Comunista de España y de IU (1986-2000)”, editado por el CIS. En España, la mayor parte de los grupos de izquierdas nacionalistas acudirán juntos a las elecciones europeas, dentro de la Alianza Libre Europea (ALE). Presumiblemente, estarán BNG, ERC, parte de la coalición Amaiur, Compromís y Partit Socialista de Mallorca, entre otros.

¿Qué es prioritario: la cuestión identitaria o la unión de las izquierdas? La mayoría esquiva, clave nacionalista, la pregunta sobre una posible Syriza española. El diputado de ERC, Joan Tarda, por ejemplo, invita a la izquierda española a aprovechar la que considera “inminente fractura del Estado español postfranquista y la Constitución” para “reventarlo” y, entonces, ir hacia un proceso constituyente.

“El choque es inevitable. Va a ocurrir en el próximo año, como muy tarde. La proclamación de la república catalana producirá una desestabilización del Estado español, que le obligará a reinventarse. ¿Es o no es una oportunidad para la izquierda española?”, se pregunta.

A corto plazo, no hay esperanzas de que estas formaciones respondan al cortejo político del Frente Popular del s. XXI. A pesar de que IU, ICVy EUiA hicieron un guiño en mayo a las formaciones nacionalistas con la firma de un documento a favor del “derecho a decidir”, Tarda hace oídos sordos: “No vamos a dedicar más energías a volverlo a intentar. No nos creemos que, por evolución, ¡sí por crack! el Estado español quiera ser un estado federal. Nuestro objetivo es irnos, que se dé un choque de trenes, un conflicto, con la máxima intensidad. Y, cuanto antes, mejor.

¿Qué se entiende por conflicto? El derecho a decidir: un choque entre la legalidad española y la legitimidad catalana”. ¿y el día siguiente? ¿Qué ocurrirá si se produce el “crack” que Tarda vaticina para el próximo año? Entonces, sí. Para entonces, espera una Syriza catalana. “Las izquierdas catalanas tenemos que saber retroalimentamos para que, el día después, seamos hegemónicas en el proceso constituyente y que la Constitución de la república catalana no nos la escriban con tinta azul”. Hasta entonces, ERC aboga por que cada uno juegue un papel desestabilizador “en su terreno” y asegura que las diferencias actuales con ICV y EUIA son meramente “tácticas”. El futuro sistema político de la república catalana estará conformado, según Tarda, por un gran partido de derechas y otro de izquierdas, que deberá ser hegemónico: “Si ICV, EUIA y ERC trabajamos juntos, Cataluña no tendrá ejército e institucionalizaremos la Renta Básica Universal”.

En 1936, ERC sí que abrazó el Frente Popular, aunque fuese desde la plataforma paralela catalana, el Front d’ Esquerres. La clave fue que uno de los tres pilares del programa del bloque era la reanudación de los procesos de autonomía de las regiones.

Tanto Amaiur como Geroa Bai comparten la idea de que “la realidad plurinacional del Estado español no permite importar el proyecto de Grecia”. De hecho, Uxue Barkos, portavoz de Geroa Bai en el Congreso plantea que el “frente de resistencia” no debería de ser sólo de izquierdas, sino estar abierto a otras fuerzas como el conservador PNV “para defender el Estado del Bienestar”.

Además de la cuestión nacionalista, Luis Ramiro señala dos factores que influyen en las negociaciones: las recientes heridas no cicatrizadas de IU en Valencia o Baleares y el papel hegemónico del PCE, que resulta, a su juicio “intimidatorio” para algunas formaciones menores. Tras las autonómicas de 2007 del País Valencia, dos diputadas de Esquerra Unida abandonaron la formación y se unieron al Bloc Nacionalista Valencia para conformar Compromís. Esta formación se presentó de la mano de Equo a las últimas generales, en las que logró un escaño.

El portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, asegura que “hay gente que viene rebotada de IU y tiene que pasar un tiempo político para que cicatrice la herida”. Baldoví comparte el análisis de Ramiro sobre la clave nacionalista: “La situación griega y la española son muy diferentes porque el Estado español es plurinacional”. “Las fuerzas nacionalistas de todos los territorios estamos sondeando y, a no mucho tardar, se irán configurando las alianzas. Si nosotros iremos con Equo o no … el tiempo lo dirá”, asegura.

Sobre la posible hegemonía del PCE, Martine Billard presenta la clave que siguieron en Francia para la formación del Front de Gauche (Frente de Izquierdas). Billard es copresidenta del Partido de Izquierda de Francia, una de las nueve formaciones que abraza el Front y que transitan desde el socialismo hasta el comunismo. En las elecciones del año pasado, obtuvieron un histórico 11%. Billard enfatiza la importancia de la decisión que tomó en aquel momento el Partido Comunista: aceptar un candidato no comunista –Jean Luc Mélenchon, su compañero de partido- para lograr un acuerdo en el Frente de Izquierdas.

Hoy, el peso del PCE en IU ronda el 45%. Otros cuatro grupos (Izquierda Abierta, Izquierda Republicana, CUTSAT y, sobre todo, Independientes) se reparten el 55% restante. La hegemonía del PCE es especialmente destacada desde las generales de 2008, pero su cúpula insiste en que, para crear el bloque, sabrán ser “generosos”. Como aval, presentan la Syriza gallega, donde la coordinadora nacional de IU, Yolanda Díaz, fue número dos y cedió el mando de la coalición a Xosé Manuel Beiras. La portavoz de ICV en el Congreso, Laia Ortiz, señala que la prioridad, ante todo, debe ser “sumar”. “La alternativa que se presente tiene que tener nombres reconocidos. Pero todos tenemos que estar dispuestos a hacer renuncias, incluso a plantear unas primarias para elaborar las listas, si fuera el caso. Tiene que haber generosidad para superar el bipartidismo que ha abrazado el neoliberalismo”.

 COMPARATIVA DE LOS PROGRAMAS DE LOS PARTIDOS

Comparativa Partidos Izquierda

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